Solución · Automatización
Seguimientos, registros, avisos, traspasos entre herramientas: automatizamos lo repetitivo para que tu equipo haga lo que ninguna máquina hace — vender.
De la auditoría al mantenimiento.
Medimos dónde se van las horas de tu equipo. El mapa suele sorprender a gerencia.
Sobre tus herramientas actuales: CRM, email, hojas, ERP. Sin obligarte a cambiar de stack.
Presupuestos enviados, visitas hechas, muestras entregadas: el seguimiento sale solo, con tu tono.
Las llamadas, emails y reuniones se registran solos en el CRM. El comercial vende; el sistema anota.
Un presupuesto que caduca, un cliente que se enfría, una señal de compra: el aviso llega a quien toca.
Si algo falla o cambia una herramienta, lo arreglamos nosotros. No necesitas un técnico en plantilla.
Tres pasos y las horas vuelven.
Diagnóstico: una semana midiendo en qué se va el tiempo comercial de verdad.
Priorización: automatizamos primero lo que más horas devuelve por menos complejidad.
Construcción y prueba: cada automatización se prueba con tu equipo antes de quedarse.
Mantenimiento continuo: las automatizaciones se revisan y se adaptan cuando algo cambia.
En el diagnóstico revisamos tu situación y te decimos, con datos, si esta solución encaja o si tu caso pide otra cosa. Gratis y sin compromiso.
Sin permanencia · Sin compromiso
Los más habituales: seguimiento de presupuestos, registro de actividad en CRM, avisos de clientes que se enfrían, traspaso de leads entre herramientas y reporting.
No. Automatizamos sobre lo que ya usas. Si algo de tu stack está frenando, te lo diremos con argumentos — pero la decisión es tuya.
Las primeras suelen estar funcionando en dos o tres semanas desde el diagnóstico. Vamos por orden de impacto, no por big bang.
Al revés: automatizamos lo administrativo para que las personas tengan tiempo del trato personal. El cliente nota más atención, no menos.
Una medición de una semana de dónde van las horas de tu equipo comercial. Es gratuito y el mapa resultante es tuyo, sigas o no con nosotros.
Nosotros. El mantenimiento va incluido: si una herramienta cambia su funcionamiento o algo se rompe, lo arreglamos sin que tengas que perseguirlo.
No. Lo montamos, lo documentamos y formamos a tu equipo en lo que necesita saber para el día a día, que es muy poco.